(Imagen: At Jennie Turmer. Glandelinians try to make Violet and her sisters hang themselves, Henry Darger)
Un artista marginal brillante. Henry. Marcado por la orfandad, la vida en un asilo y, posteriormente, en una institución para enfermos mentales. Vivió en casi total aislamiento, trabajando hasta su muerte como conserje en un hospital. Compulsivo. Recolector de imágenes. Lector voraz: La cabaña del tío Tom, El mago de Oz, Heidi, todos los periódicos del día. Dormía poco. Escribía como un poseído. Dibujaba. Hacía listas. Registraba diariamente el clima y los errores de quienes lo pronosticaban. Con obsesión. Sólo hablaba del clima. No respondía jamás a las preguntas que le hacían. Henry Darger y sus niñas virtuosas: Daisy, Angeline, Jennie, Catherine, Violet, Joice, Heady. The Vivian Girls. Henry Darger y la rebelión de los niños esclavos. Las hermosas niñas con órganos sexuales masculinos. Henry niño y solo. Obsesionado con la guerra, la protección, la libertad. Henry Darger escribiendo una novela fantástica, extrañísima (The Realms of the Unreal), de más de 15,000 páginas, con escenas de crueles asesinatos, niñas inocentes desnudas amarradas mutiladas torturadas muertas. Niñas heroínas salvando al mundo, con su flora y fauna imaginarias, niñas angeladas. Cientos de acuarelas terribles. Bellísimas, perturbadoras. Inspirado por libros de colorear, tiras cómicas, fotografías, postales, imágenes de niñas que él reproducía y ampliaba. Darger y el collage. Autodidacto, encerrado en su habitación en casa de los Lerner. Henry y todas esas voces. Sus archivos personales. Todo escrito en sus diarios. Manuscritos, correspondencia, libros. Ilustraciones experimentales, únicas, paper ephemera, un Universo. Darger murió en 1973, a los 81 años. Nunca nadie había visto su trabajo. Una de las últimas cosas que dijo fue: Ahora ya es demasiado tarde. Puede que no.
Aquí la colección del American Folk Art Museum de Nueva York: Henry Darger

Daniela, cada post tuyo es, a veces, una indicación (una señal en el camino) y otras veces es una puerta, o un puente. ¡Gracias!
Juan, ya me dirás a dónde te llevan esas puertas. Gracias siempre, por todo. Abrazo.
No conocía al artsita, exquisito documental.
Saludos
Bello que te haya gustado el documental, Jorge. Darger es un artista alucinante, ¿no?