TERCERA CARTA [donde la mujer hace una confesión al hombre que la sueña]

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento
[Leopoldo María Panero]

He abandonado la Ciudad de los Pájaros. Ahora persigo un invierno más frío. La nieve nos pondrá a salvo de la luz del mundo. Nos bajará la fiebre con pañuelos blancos. Dice la extranjera: Este es el río. El Támesis, digo. Ofelia, digo (esta vez en voz muy baja). Vuelven las caléndulas del sueño, los corazones de amapola. Los puentes ya no son reales. Demasiadas bocas repitiendo la palabra muerte. Demasiados ojos. Pero aún hay barcas. El olor de la madera me hace recordarte en el lugar imprescindible de tu infancia. Ahí donde los árboles. Donde los frutos sucios del naranjo. Reconozco desde entonces el signo de tu frente, el manantial oscuro del insomnio, los motivos del amor. Reconozco, desde entonces, al niño de mi mano en la catástrofe, a la altura de un reino sólo nuestro.

(Al fondo de esta carta suena Monomanía, de Nacho Vegas.)
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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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Una respuesta a TERCERA CARTA [donde la mujer hace una confesión al hombre que la sueña]

  1. joel regalado dijo:

    Soñar desde el vacío, yendo y viniendo desde un trampolín que no puede descender hacia el destino velado por la ausencia y los años vividos en catástrofe. También hay gemidos, susurros, letanías…como los de la flor anestesiada de relámpagos agonizando en la espesura , como los del rubio trigal aplastado por garras de aves mercenarias. Surgen también ecos, voces que preguntan desde otro trampolín absurdo:
    ¿Vendrá por fin el año bisiesto y las calendas de marzo? Ni un sí, ni un no: La respuesta tendrá que ser ambigua.

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