[entonces nos habrá sepultado la nieve]

(Imagen: Erika Kuhn)

; verás las rosas negras creciendo en mis palabras y todo temblará de frío (de miedo porque se hace tarde) ; sabrás que cuando dije cielo dije adiós, amor ; que ya volaban las alondras del invierno hacia mi cuerpo mío ; que ya venía la muerte con sus alfileres y amapolas ; y que aquel amanecer, como un relámpago invisible, me ataba a la costumbre de portar esa corona ; sabrás que dije cielo, amor, que dije estoy soñando ; visitarás la casa blanca de mi pensamiento y me verás temblar de lluvia suave, de música de pianos e incansables manivelas ; leerás mi última carta que será una hoja en blanco ; y al final dirás Diamela para que se haga de noche en la sangre de todos los niños ;

yo te dejo para siempre mi perfume,  me voy turbia de bosques no encontrados ;

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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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Una respuesta a [entonces nos habrá sepultado la nieve]

  1. Felipe garcia dijo:

    Hermosa manifestation de sentimientos, digna de un buen blues con chispas de festejo

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