Santuario Nezu [y la piedra de la contemplación]

Para Cristina Rascón

No. No será ya nunca el cielo de Soseki Natsume. No son estas nubes las que derramaron su tristeza sobre el pensamiento de Ogai Mori. El otoño debe ser nombrado en un nuevo lenguaje.

Dejar atada, lejos de la memoria, la mala fortuna.

Omikuji [buscar las palabras justas, dejar que ese viento encuentre la calma].

Lejos del mar, dijo. Ahí donde las piedras hablarán del movimiento de los peces.

Recolección fugaz en el santuario Nezu [根津神社], Tokio, Japón. Allí donde 3000 azaleas florecen en primavera. Donde una piedra hermosa sigue esperando al poeta.
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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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