Traducción o sinfonía: Entrevista a Philip Glass, 1982

(En la imagen: Philip Glass)

Furlong: Como músico, durante mucho tiempo has actuado y trabajado dentro de diversas áreas de las artes visuales (lofts en Nueva York, por ejemplo, en los años 70). Quizá por las conexiones que se han logrado entre tu trabajo y el arte de ese periodo. ¿Sientes que trabajaste en esos contextos, principalmente, porque el público de las artes visuales se sentía atraído hacia la música que te interesaba?

Glass: Creo que lo que hay que recordar si volvemos a ese periodo (del final de los años 60 al principio de los 70) es que hablamos de una comunidad de personas que vivíamos y trabajábamos, la mayor parte del tiempo, juntas. Yvonne Rainer, Sol LeWitt, Richard Foreman, Michael Snow y yo compartíamos activamente los escenarios de nuestro trabajo unos con otros. Nuestro público eran otros artistas de la escena del Centro de Nueva York. Éramos nuestra propia audiencia. Yo diría que había intereses compartidos. No creo que estuviéramos escribiendo para los demás tanto como expresando nuestras propias y distintas formas de ver las cosas. Esto era muy cierto en el teatro. En ese tiempo inició la compañía de teatro avant-garde Mabou Mines, y yo conocí a Robert Wilson en esa misma época. Era, en muchos sentidos, una comunidad y eso era muy importante en aquel momento, porque realmente no había casi nadie más. Ahora hay una gran audiencia, pero en el pasado tocábamos en lofts y galerías porque ahí vivíamos y trabajábamos. Yo no estuve en una sala de conciertos por años, pues no había nadie que produjera mi trabajo en aquel tiempo. Tampoco trabajé sobre un proscenio durante muchísimos años por la misma razón.

Furlong: Muchos de esos espacios, como la Park Place Gallery, se volvieron muy conocidos por el arte performático y, presumiblemente, hay un elemento performático en tu música. No son precisamente piezas que cientos de personas vayan, de repente, a interpretar.

Glass: Esto es menos el caso desde que inicié la composición de mis óperas, Einstein on the Beach, Satyagraha y Akhnaten y existe la posibilidad de que mi trabajo sea interpretado por otras compañías, incluyendo la Ópera de Estocolmo, de los Países Bajos y de Houston. Esas colaboraciones empezaron a suceder después de 1978 o 1979; sin embargo, los primeros diez años mi trabajo estuvo confinado sólo a mi propia interpretación. No me interesaba nada más que eso. En ese momento, todavía esperaba poder vivir tocando. Más tarde descubrí que, en realidad, no se logra vivir de la sola interpretación, aunque he sido capaz de desarrollar y sostener mi vida a través de la composición y la escritura. Sin embargo, tocar fue, para mí, la manera de asegurarme de que mi trabajo sería escuchado. Sentía que si no lo hacía, no iba a suceder, y eso fue cierto por muchos años. Ahora que la gente quiere interpretar mi música, no me inclino mucho por hacerlo yo mismo, salvo por las largas piezas teatrales. Yo las llamo teatro, pero en realidad son piezas musicales para teatro.

Furlong: Se ha escrito y discutido mucho acerca de los ritmos cíclicos y la noción serial de tu música, pero yo estoy muy interesado en saber cómo el contenido emocional tomó parte en tu música y cómo pretendías que funcionara dentro de una sensibilidad bastante estructural, basada en repeticiones.

Glass: Creo que siempre hubo un alto contenido emocional, incluso en las piezas estructurales más tempranas como Music in Similar Motion. Es algo que no puede pasarse por alto. Music in Similar Motion no es una pieza cerebral. Es una pieza que produce un gran golpe emocional mientras la escuchas. En ese contexto, el estructuralismo está en un primer plano; aun así, no creo que seamos capaces de ignorar el contenido emocional de la obra. Conforme he trabajado más en teatro, ha sido interesante descubrir cómo la música para teatro realmente exige cosas muy distintas de la música abstracta que he escrito para el ensamble. Por ejemplo, Satyagraha, que representa el escenario de la vida de Mahatma Gandhi, es una ópera en tres actos. La pregunta es, ¿dónde están tus momentos más altos? ¿Qué pasa antes del intermedio? ¿Dónde está el final o, acaso, debería haber uno? De hecho, con Satyagraha elegí hacer el último acto como un epílogo para los dos primeros actos, e hice que su duración fuera de una hora. Cada acto va forjando su propio final y en el tercer acto viene una larga y tranquila coda con un pequeño desarrollo en medio. Ese es todo el pensamiento en términos de tiempo teatral. Sin embargo, cuando escribí Dance para LeWitt y Lucinda Childs, no pensamos en una secuencia narrativa en absoluto. Ahora entiendo por qué tan pocos compositores de sinfonías  escribieron óperas y tan pocos compositores de óperas escribieron sinfonías. Una vez que entras en ese modo de trabajar debes zafarte de un jalón para salir de él. Se convierte en una forma de pensar. Tiene su propia dirección, su propio desarrollo. Si empiezas a desarrollar tus talentos de esa manera, quieres continuar. Así que mi inclinación ahora es trabajar más en teatro. He trabajado con las piezas del ensamble y las más abstractas por tanto tiempo que siento que la música está siendo muy bien interpretada, de la forma en que nosotros podemos tocarla.

Philip Glass (Baltimore, 1937), compositor minimalista graduado de Julliard y alumno de Darius Milhaud, Nadia Boulanger y Ravi Shankar. En 1967 fundó el Ensamble Philip Glass en Nueva York. Ha compuesto óperas, sinfonías, conciertos para piano, violín, saxofón, orquesta, etc.
[Versión en español de DCJ. Entrevista realizada por William Furlong en Londres, en el año 1982. Tomada del libro Speaking of Art. Four decades of art in conversation. Phaidon, Londres, 2010].
Escuchar "Einstein on the Beach" aquí. Página oficial de Philip Glass.
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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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