[cajas de música difíciles de parar]

Imposibles de parar. Violentas de ternura. Campanitas o cuchillos diminutos. Manivelas, muelles, metales en ebullición. No hay manos, si no son las tuyas, las manos de lo hermosísimo ardiendo, que puedan detener la melodía.

"Y aún persiste en mí el deseo insano,
nadie llega tan lejos si no es para seguir"[N.V].
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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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