Poema o telegrama para Manuel [o este sentido tan puro de EPB]

V

(Imagen: Unica Zürn)

Revives. Ésta es la ruta que buscábamos. Hago mi canto. Canto. Revives. Eres un color. No eres un color. Te digo: Éste es mi sueño. Tú no sabrías qué decir. Te quedarías como el sonido de la mandolina, como la lluvia que se enredó en el arpa. Como ¡sabe Dios qué florecilla!

Revives. Escuchamos la misma música. Levantamos los ojos y se nos viene un lucero a las manos como una abeja, gozoso de nuevo goce, de una alegría que es casi otra alegría y que pugna en sucesión de felicidad y en desencanto de la misma.

Nuestros pies son de vidrio. Nuestras manos son de vidrio. Nuestros ojos apenas son dos pétalos.

Hemos caminado toda la vida para este encuentro. Y yo estoy alegre como ese animal rosado de mi sueño que se tragaba los violines.

[De Cinema de los sentidos puros, Enrique Peña Barrenechea]
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Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
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