TRADUCCIÓN para el que mira las estrellas [ITO NAGA, “Iro mo ka mo”]

ikko Tanaka

(Imagen: Ikko Tanaka)

Origami: un papel y algunos pliegues bastan para hacer surgir una figura de la nada. Como un acto divino.

“Así pues, no hay Dios, incluso si todo es Dios” concluyó el señor Humphreys. Y Daisetsu Suzuki corrigió: “Todo es Dios y no hay Dios”.

“¡Es una tontería que no sea creyente!” exclamó el hombre en el metro insertando su boleto en la máquina.

La supernova Eta Carinae explotó. “¿A qué se asemeja una luz 50 millardos de veces más poderosa que  la del sol?” preguntó. Pero nadie está dispuesto a responder esa clase de preguntas.

Finalmente, el ser humano no es más que una de las miles de millones de formas que puede tomar la naturaleza. De momento, esta frase que habitualmente me apacigua no me hace ningún efecto.

Probar en una vida la multitud de sentimientos que una multitud de personas vive en el mismo instante. El tiempo de una vida como un instante del mundo.

El otro día, me encontré a Thierry Bernard. Algunos días más tarde, Bernard Thierry. El primero, en el avión, tenía un asiento demasiado pequeño para él. El segundo hablaba con una voz cargada de emoción.

La locura de una persona se presiente con facilidad, pero una vez que llega al cerebro, no queda más que una difusa inquietud.

Aun cuando los sentimientos son precisos, lo que se piensa está deformado. En el ser humano,  en alguna parte del camino hacia el cerebro, las cosas se van torciendo.

“Mujun”  dicen ellos por “contradicción”, que significa “lanza y escudo”. Un marchante de otro tiempo solía venderlos asegurando que ambos eran invencibles.

Mono no aware, emoción que se experimenta frente a los cambios sutiles de la naturaleza.

Él se equivoca pensando que mono no aware significa “nostalgia”, pero nosotros adivinamos fácilmente por qué piensa así.

*Del libro: Iro mo ka mo, la couleur et le parfum. Ito Naga. Collection Grand Fonds, Cheyne Éditeur, France, 2010.
[Versión en español de DCJ]
Anuncios

Acerca de ladelallave

"Un día al despertar nos damos cuenta/ de que apenas recordamos el camino hacia esa casa perdida,/ y ahogados de vergüenza y cólera/ corremos hacia ella, pero (como en los sueños)/ todo es ahora distinto: las personas, los objetos, las paredes/ y no nos conoce nadie: somos extranjeros" [A. Ajmátova]. Yo: poeta mexicana en Tokio.
Esta entrada fue publicada en Ellos: los desbocados, La casa en Japón, Mis traducciones. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a TRADUCCIÓN para el que mira las estrellas [ITO NAGA, “Iro mo ka mo”]

  1. protervidad dijo:

    Es muy bello ver ese proceso en el cuál nutres tu trabajo creativo, tener la potencia para unirlo a culturas tan simbólicas como la asiática, ver ese pequeño hilo entre una latinidad fugitiva pero jamás desarraigada de su origen cronológico, es transmitirnos a nosotros los observadores, ese suspenso entre dos ideas de pensamiento condensados en algo universal, la emotividad.

    Éste pensamiento, a modo de narrativa, es algo muy notorio en ese niveles de equilibrio perceptible, es hermoso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s